lunes, 19 de noviembre de 2012
Pan de Mazatán
PAN DE MAZATAN
Salí de mi consultorio veterinario que se llamaba Reino Animal, y me dispuse a caminar las seis cuadras que me separaban de mi domicilio particular ubicado en el lado sur de la segunda avenida, en Tapachula.
Delante de mí caminaba una muchachita de doce o trece años de edad, flaquita, morenita, con un par de ojos negros y grandes y con una de esas miradas que no pueden ocultar inteligencia, la niña cargaba un canasto lleno de pan, en cada puerta y ventana que pasaba ofrecía su mercancía, anunciando con voz aguda y alta:
-¡Pan de Mazatán!
Esperaba un tiempo prudente y de nuevo el pregón.
-¡Pan de Mazatán!
Me fijé en la niña y en su mercancía como a la sexta o séptima vez que la escuché gritar, inmediatamente vinieron a mi memoria visual y gustativa, las imágenes y sabores de los deliciosos panes que se vendían a lo largo y ancho de Tapachula, pero definitivamente, el pan de Mazatán no estaba dentro del esquema de panes famosos que conocía, como el delicioso pan de la panadería La Candelaria, cuyo origen es la ciudad de Tuxtla Chico, o el pan de Cacahoatán que también tiene fama. En Tapachula existen panaderías famosas como la panadería Las Vegas, la del Gallo y muchas más; pero, ¿Mazatán?... No.
La niña seguía caminando y ofreciendo su mercancía, y en el momento en que me puse a la par de ella, sin pensarlo dos veces dije:
-Oí muchachita, yo he comido pan de todos lados, y no he sabido que en Mazatán elaboren buen pan.
Se me quedó mirando y sin inmutarse contestó.
-No estoy diciendo que el pan es bueno, solo dije que es de Mazatán.
Ante la contundencia de la respuesta, medité un rato acerca de lo ocurrido, saqué de mi cartera un billete y le dije:
-Dame veinte pesos de pan, a ver si aprendo a quedarme callado y a no hablar cuando no debo.
Una semana entera estuve comiendo el pan de Mazatán y me di cuenta que:
a) Que el pan de Mazatán es muy sabroso, porque lo hacen con yemas de huevo.
b) Que mis cara agarró la forma de Tol de Chiapa de Corzo ya que aumenté varios kilos de peso.
c) Que la pinchi muchachita ya no pasó nuevamente por mi ruta y ahora tengo que ir hasta allá, para comprar ese delicioso pan de Mazatán.
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