LOS CODO.
Así
como escarbamos en el mágico mundo de los bolos, de los mampos, incluso de los
crudos, ahora nos vamos a echar un zambullo en el siniestro mundo de “Los Codos”.
A los
codos se les podría definir como esos cada vez más frecuentes personajes que
–como decía mi abuela, -doña María Cruz Flores- “No le regalan agua ni al gallo
de la pasión”, son los seres más aborrecidos de las familias y paradójicamente,
cuando mueren, en vez de tristeza causan alegría entre sus allegados ya que por
fin se van a poder gastar toda la paga del codo, en vez de “dolientes” mirás
puro “sonrientes”.
También
es pertinente decir que difícilmente existe un ser humano, incluso los más
generosos, que no tengan sus momentos de “codés”, por lo que casi seguramente
nos vamos a ver reflejados en alguno de los diferentes tipos de codos.
CODO MÁGICO.- Tiene conectada la vejiga con las notas
de consumo, en las cantinas o restaurantes, nomás pedís la cuenta y lueguito le
dan gana de oriná, desapareciendo por arte de magia.
CODO ENAMORADO.- Ni de novio es espléndido, como
cuando en un baile en Villaflores, la muchacha le daba pena decirle al codo que
le invitara una su gaseosa, diciendo al fin: “Uf, qué calor siento”, el codo,
que además era jugador de naipe, le respondió: “Lo juguemo a ver quién siente
más”.
CODO MATEMÁTICO.-
Es el que primero pide la cuenta en los restaurantes e inmediatamente
saca la calculadora y dice cuánto le toca a cada uno, al final el no pone nada,
y si te apendejás, se queda con la paga de la propina.
CODO VIPS.- le
dicen así por el restaurante, pide un café y sigue tomando toda la tarde aprovechando que únicamente le cobran el
primero, por cierto trae tres galleta María envuelta en servilleta de papel.
CODO SANTACLOS.-
Este se aparece mucho en la burocracia, para todas las necesidades le
tenés que hacer una cartita que empieza asi: “Querido Jefe de recursos materiales”. Cuando le pedís algo, él mismo te dice:
“hacele la cartita a santaclos”.
CODO BAILADOR.-
Cuando baila no se mueve, está todo tieso, no sale del mismo ladrillo,
de seguro pa’ que no se le gaste la suela del zapato.
CODO FIESTERO.-
Este nomás se embola en las fiestas, ya que ahí todo es gratis, si le
ofrecen tamales es el que más come y todavía pide pa’ la oreja.
CODO PESAMISTA.- Este, cuando da el pésame en los velorios,
nomás coyolea los ojos, puja sin decir nada, de seguro pa’ que no se le gaste
la lengua y la saliva.
CODO POÉTA.-
Este es como el Gil Zepeda, que todo lo hace breve.
CODO CANTAHIMNO.-
Canta pa´dentro, cuando dicen “pónganse de pie, vamos a cantar el himno
nacional” nomás mueve los labio y de su
boca no sale ningún sonido, pero si
ocasionalmente lo oís cantar, le das gracias a dios que no lo haga.
CODO RELIGIOSO.-
A este lo vemos cada ocho días en las misas. A la hora de dar limosna saca de su bolsa dos
moneditas de a peso y eso le da el derecho de hablar mal del cura toda la
semana, también cuando le piden que dé la paz, solo se la da al de al lado, no
sea que se le gaste la mano.
CODO DE SEMAFORO.-
cuando un muchachito les quiere lavar el parabrisas del turismo se
convierten sus manos en aspas diciendo que no, y si le piden coperacha los de
la cruz roja les contesta: “yo voy a cooperar con un atropellado si no te hacés
a un lado”.
También entre la mujerada existen algunos tipo de
CODA:
CODA RESTAURANTERA.-
Junta toda las sobras de los platos y le dice al mesero: “me lo voy a
llevar pa mi chucho” y queda mirando fijamente al marido.
CODA NAVIDEÑA.-
Ya es marzo y te sigue dando jolote y bacalao de la navidad anterior.
CODA ADMINISTRADORA.-
Esta es chingona porque administra tu propia paga, vos le das tu
quincena y después ella se encarga de no darte nada de gasto, sobretodo, si ya
le chismearon que tenés querida, lo que normalmente es mentira, y si no es
cierto, que se muera Chegoyo.
CODA TOPERWER.-
guarda todas las sobras de las comida en esos pinches trastecito, y el
sábado los calienta y anuncia “hoy es buffette”.
CODOS EN PAREJA
CODOS ESTEREOFÓNICOS.-
Cuando ambos dos, o sea la pareja, son marros, ni hijo tienen pa’ no
darle de comer a la cigüeña.
CODO LITERARIO.- Enrique Orozco González.
MVZ. Enrique Orozco González.
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